Luis Lorenzo Fotógrafo | Porqué hacemos fotografías
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Porqué hacemos fotografías

Recuerdo la primera vez que me metí en un cuarto oscuro de revelado y a través del agua del revelador, vi aparecer mi primera imagen en un papel. La sensación fue increíble, me parecía algo mágico poder capturar la realidad así de esa manera tan fiel y llena de significado.

Por supuesto todos los que nos dedicamos a la fotografía profesionalmente hemos empezado un día disparando nuestra primera foto, sin saber muy bien que hacíamos ni como hacerlo. La ilusión podía con todo tipo de inconvenientes, y a base de errar y aprender nos dimos cuenta que hacer fotografías es mucho más que presionar un botón.

Me apena mucho hoy en día, como se ha perdido esa magia de capturar imágenes, esa emoción de revelar lo que buenamente pudimos captar días atrás, a veces incluso meses. Precisamente por eso, por la inmediatez y la celeridad con que lo queremos todo, actualmente, estamos dejando de lado la condición más valiosa de nuestras imágenes, el sentimiento que imprimimos con ellas. Todo el mundo , en cualquier evento , espectáculo o lugar concurrido de personas saca su teléfono móvil para capturar el mayor número de fotos posible, sin saber muy bien que fotografía en concreto y un poco automatizados por el resto de la masa, para una vez terminada su labor de “fotero” girar el aparato en cuestión y comprobar que lo que ha conseguido es una imagen lo suficientemente clara y nítida como para poder presumir de haber estado en cierto lugar en determinado momento, en el mejor de los casos, para presumir de las buenas “fotos” que toma, y es entonces cuando esa “foto” queda condenada al olvido y es guardada en las oscuras profundidades de alguna memoria digital , para ser borrada mas adelante por necesidad de más espacio en el disco. Y todo esto mientras se pierde el evento real porque está más pendiente de presionar el botón que de vivir en directo y sentir la emoción en su propia piel. Aquí es donde muere la magia de la fotografía, donde la vulgarizamos, perdiéndole el respeto al arte de robarle al tiempo un trocito de su alma.

La fotografía es mucho más que los megas de resolución de una cámara carísima o un teléfono movil de ultima generación. Por supuesto , cada uno es libre de hacer las fotografías que estime oportuno, y de la manera que más le llene, y esto no es un alegato en contra de la fotografía digital, para nada. Simplemente no permitamos que un archivo de imagen frío y vulgar sustituya a una imagen captada por la sutileza y la sensibilidad de una persona que mira, que siente y que trasmite.

Deberíamos hacer fotografías para guardar recuerdos, atesorar emociones como por ejemplo, intentar convertir la sonrisa de un ser querido en uno de los mayores tesoros con los que disfrutar en este periodo de tiempo , generalmente corto , que llamamos vida. Por supuesto no voy a sentar cátedra, ni a convencer a nadie, yo vivo de hacer fotografías y tengo muy claro porque las hago, sino lo tuviese tan claro, cambiaría de oficio inmediatamente. Hago fotografías porque me ilusiona trasmitir emociones, porque me seduce la idea de parar el tiempo en ese momento especial. Hacer fotografías, es hablar y entender el idioma de la luz.

La Luz está en todas partes, radiante , tímida o incluso oculta por la noche, pero siempre está ahí , yo hago fotografías porque no he encontrado una excusa mejor para tutear al tiempo y parar sus ansias de pasar por nuestras vidas con tanta velocidad. Hagamos fotografías , valoremos el momento y el mensaje y dejemos de vulgarizar el arte de pintar con la luz. Ojalá tuviese la influencia necesaria para instaurar esta idea, por ahora me conformo con que algunos me lean y recapaciten de porque los seres humanos desde siempre hemos tenido la necesidad de capturar y guardar documentos , momentos o lugares, de mostrar lo que vemos a los que están ausentes, o recordar lo inolvidable con todos los detalles que pudimos plasmar.

Gracias por leerme, y por seguir mi trabajo diario.

La magia de la luz, no es para los que ven, sino para los que sienten y hacen sentir.

No dudéis en escribirme , si queréis comentar algo.

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